martes 17 de enero de 2012

garnier astillado de amor



     La mecedora acuna las cartas iluminadas de la luna
     arrojadas con el permiso de postes y alambrados eléctricos por el ojo izquierdo del primer piso



        A un costado, el invierno sopla la puerta
     como si dibujase una manta de azúcar a helar
     Por el corredor suenan
     caras antiguas y desiguales huidas a una copa de vino
     Las imágenes se descuelgan del cuello gordo del recuerdo y cambian de pared
     entre brincos de algarabía metódica



        Migajas de sol esperan en la ruel. La cocina y restos de lomo saltado en la bruma
     de un tiempo encerrado



        La noche tañe su no sé qué
     Los muñecos mecen su parentesco al son de primitivas pestañas a medio crepitar
     Pespuntea un año mal planificado en las costuras de una arropada posibilidad!
     Lívidas canciones acuden apretando los dientes
     Los huesos de la casa como cadenetas de una gran razón bailable



        El padre en su hijo con miradas de tibio engrudo
     Pasan las luces peladas por la ventanas
     La buena suerte florece tras los silencios del terremoto
 


         -A ver mi chocolín! Có-né-jó, có-né-jó!
      -Lapin! Lapin!




viernes 13 de enero de 2012

copo



     El mar se desbarranca sin antología. En shock
     rueda su lomo buscando pechos de litoral en vías de desarrollo
     El centro del ruido escarcha una bomba invisible con
     aleteos de rocas sobre la capital del adormecimiento
     Despertamos a medias, miedo en mano y el verano
     tarrajeado en el baño, como orando
     e hilos de nieve en paracaídas desde todos los cabellos del cielo


     Cada quien sus ojos por las ventanas correteados por una carraspera de orejas
     La ciudad levanta el brazo con manifiesto varonil (algunos ríen)
     Se destituyen la paz y los semáforos
     El susto jirón por jirón sacude su capa y da de baja a los guachimanes
     La convulsión tiene una Gillette en la boca. El ser humano tiembla


 
       Lima, hora y cuarenta y cuarto, entre trinos de seámoslo siempre   
     su brazo de tránsito olivo opone una factura 
     o boleta. Todos corren, pantalones, camisetas con sus números que florecen
     cuadrados en el instante del tumulto. La licuadora escapa sin funda
     Las rejas se doblegan y se vuelven trancas de agua hirviendo
     En pleno trayecto: papá, esta nieve tú la has traído, verdad?
     El suelo ancla hasta el pucho del mar, hace una maroma, quizá lo engaña,
     le rumorea y como enterrándole siglos de cicatrices
     boquea su orilla: no te asustes, pero tampoco duermas


     Un poco de copo de nieve nueva. Las pestañas sin equipaje han remado tanto…
     La luna pende de un mástil enchapado de arena blanca movediza
     Caemos, desde nuestro sueño
     que huye desnudo por la alcantarilla humeante. El mar resignado
     y sin cabellos
     escribe nuestro shock.


     A la hora del desayuno, Montréal se despedaza
     en dos millones de granizos y sus habitantes
     sueñan tomarse el día 



jueves 29 de diciembre de 2011

checo en bolivia


considerando las pequeñas travesías con cuero de niebla
va el Viejo Rumor sentido, arranchando calles de tierno aliento
cómo te han crecido los pájaros en los hombros!, se exclama el Rumor


los negocios desvestidos han hecho una tregua con lonche a la medida del pánico
los vacíos aglutinados con rellenos de luz grillo en la cola de un espectral paradero
esperando el sin embargo de una probable fogata con leñas de invierno maduro
11 pm : el mundo con diez cuadras rueda enjabonado sobre jirones de losetas de baño público
(la noche, la luna, la nieve: ya sabemos de esas!)


considerando, digo, tu toso que se digna a tararear restos lingüísticos de neón crudo
el sorbo proteínico más tajada de duro viento entre los quicios de tus muelas
el verbo arbustado que mayuscula tu costado inerme con prefacios de trabada dedicatoria
hasta ponerte de calambres los huesos y sus botones
todo ta cerrado mira tú, un par de cuadras más a ver qué pasa, dice el Rumor


veredas metálicas que resuenan un dolor intestinal al caminar sin Jirón de la Unión
alitas de pueblo frito en la carretilla de tu recuerdo bruto y sin modales
centre ville de arete pour emporter sin mar
y
zigzag en tus zapatillas vietnamitas hechas para el naufragio sostenido
eres una bolsa con el nudo de pá e hijo de pronto por la culpa de tus nervios locos
eres ya algo que quiere volar y reventar como canchita entres dos ciudadanos postes
pero no puedes sino zigzagear en el trapecio mental de tus intentos con abdominales
momento en donde patinar con las sobras de tu fallido caminar es un gancho de 2 por 1
vas, vienes, retumban tus tuntunes, las orejas te suben y vuelven a llover tras de ti


cuento hasta su último piso resbalado
líneas aéreas enmarañadas de hilos de olvido
lenguaje en rodajas sur le trottoir
cejas que te levantan con todo y nuca
y estos ruidos póstumos que meten su candela!


tengo un hijo que no habla su boca
que aparece de tanto en tanto en la pantalla del celular
pero también cargo un padre que abre su grito
ambos me la pagarán algún día, se persigna el Rumor


considerando, entonces, que uno sale a comprar pan como si nada,
que los caminos planos confluyen y máquina para rectar y pensar!
teniendo en cuenta que el panorama va enchapado de harina y vidrio
y muertes con pantalones persisten en sus sillones esperando surja la flor de sus relojes
trotas esta noche hasta la punta de nadie, sólo para comer algo ni verde ni maduro
hoy transeúnte enlatado, dientes recién cepillados
chalina tres vueltas, sombra con caderas, hoy último bus
tu otro camuflado que pasa finalmente mirando la envoltura del miedo
que pasa a oscuras con murciélagos en los hombros
hoy nada más


doblas en Saint- Zotique
te pierdes en tí, pero no!, sólo vas en la punta de un cigarrillo escarbando el silencio
suficiente síntoma para una vuelta con lampa al centro hospitalario de la razón
Viejo Rumor de erres y jotas en la ruel con sentido de tránsito ameno
osa tu orina sin semáforos tras las verjas donde han de clavarse tus ojos de sobrio despistado
sientes el frío avanzar electrocutado al interior de las paredes venosas de graffitis
arriba, tras los cordeles de la intemperie
una bandada sinfónica cruza en el entretiempo de tu orina y tu conciencia
ramo de pájaros marrones picoteando las esteras del cielo
qué más puede crecer de esta noche tuerta!


entras, está como vacío el cuadrilátero pero corre espuma en sus rincones
un tubo de camino y has llegado sin avisos como apóstrofe al letrero
doce cuadras con pintabocas-186 árboles con lucecitas-dos patrulleros
y ahora contigo mismo extrañamente sentado con tu casaca y sin pancarta
vivo entre viudas mesas y sillas en decúbito ventral listas para un velorio clandestino




- disculpe que me presente así, ya estamos celebrando sabe, qué se va a servir?
- tomo el combo número 3, no se preocupe
- para llevar, no?
- no…
- … ok, no me tardo!
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- disculpe por la demora. Aquí está su pedido y... Feliz navidad!
- …ah?


miras tu hamburguesa, miras tus manos con lapicero
el papel volante el mantel corrido se arrugan por ti
tu pelo ríe cinematográficamente
triangulas desde el piso unas telarañas hasta esas ventanas con vahos de fantasmas
feliz navidad. Já. Seré huevón qué se ha creído éste huevón!


destrancas tu portón interior y conversas entre ti de rumor a rumor
desenvainas tu celular esperando ese resplandor tan parecido a ti
tus uñas te crecen extranjeras y rascan lo primero que pones al descubierto
la tregua a c a b a con pizcas de ketchup en los negocios afeitados de la noche


considerando no hay que considerar





miércoles 21 de diciembre de 2011

trino coche zuela glissé





viento orfebre bajo la carpa de Montréal

ráfagas de pistas moños de nieve frondosos

paradero para siempre en media esquina

anquiloso el distraigo al tercer piso por las escaleras

un autobús parodia un micro planchado

hebras de rue a despierna un trois dos

síntomas caminando al torniquete se obstruyen como si llevaran el mismo reloj

el polo en V reglamentario que suda

sin construcción ninguna

pero ay! el viento



solos entonados en los cables

rumbo trama en la raya blanca

mañana cruza en cochecitos de bebé

el poste legaña hilos de luz patriota

la conjunción del 1 suena a juego

busca trabajo en cualquier callejón con bragueta?

mira y observa los pómulos de la pampa

no hay recuerdo sino sitio el estado con tenedor

comprobémonos dándonos las manos, a ver!

hay ámbitos que no llegan a cerrar

flora el accidente y se exhuma mirado del semáforo

y el tiempo como inventado fuga consigo mismo

dando razones al porte-bébé atado

mientras la nouvelle lenguetea el cosmos o algo así

estamos todos cactus y con tanto ciego de estropajos

haciéndonos el miróse

si

re

nas

de

pa

tru

lle

ro

el viento remoldea un anuncio para mañana

abajo, el metro pasa cada dos minutos y démonos más las manos

no hay guardias hay cajas postales



y el resto no se sabe asimismo

pasa el minuto apurado en Saint-Denis con Laurier

ráfagas de cintura, qué! : faut ben que j’parte d’là 





después de todo, señoras y señores

negocios izados a ras de Montréal

sin cantinas

con rayitos ralos de tragamonedas






martes 13 de diciembre de 2011

trampolín






hola

dicen Juan y yo volteo

ya estoy cansado pero así es esto de los abarrotes

después de buscar tanto finalmente me he escondido

y ya no respondo sino al primero estampado en mi pecho

redoble interior anunciándome

la huida irrevocable de mi empuje. Involución



la gente mira mucho

se encosa, brilla, concluye, intercambia

luego avanza su talante y se nombra

me llaman Juan, pero no sé para qué

he sido cualquiera en cualquier parte

he tomado roles prestados con opción a compra

y con ellos he formado una extraña comunidad en mí

sin proponérmelo, siendo sólo el soy-yo-ladrillo

a las 5 u 11 de la noche sobre el terreno de pies, tobillos y cuerpo

me he alborotado por cualquier baile

por cualquier marca de bronce o acento plastificado

contento en la cola del paradero

he esperado rellenarme el hombro y el gesto

acomodarme con el pelo el cuerpo

tontear una sonrisa, hacer apuntes blancos

soñar con el otro del otro



luego he sido el asiento número 14

y me he dejado llevar por el bus a mi trabajo




lunes 5 de diciembre de 2011

hombre envase







nada me ocurre



podría moverme metafóricamente

utilizar a ese poco al que diariamente llego

a lo que se expone y entre dátiles grasosos saltearme el momento más exigente y continuar con la mesa servida

podría incluso hacer como si me destapara con un pensamiento vertical y aparecer en mis antípodas estelares

pero la poesía nunca me ha ocurrido

ni como sugerencia para moverme de mi comodidad





nada más interesante que la quietud impresa en mis días sin boca

cómo decirlo
cuando creo ya tenerla
el quicio entre la noche abierta y el cielo recién parido terminan por ajustarme la jornada sin mayores informes


y luego la inquietud de ojos en vaivén repasando cada cosa de la cocina-sala-comedor sin gloria con la aparente pena a punto de un simbólico brote ristral



podría cambiar esta sombra elegiaca que hace las veces de mi por la palabra demudar

pero a estas alturas lo mejor es seguir atento sobre mi memoria entrelazando los vacíos que el desempleo de mi razón me otorga



y claro



toda la floritura hecha por mis pasos para con su cabeza levantan sus huellas con la estridencia que ha de sonarle a mis silencios llenos



nada nada el humano nada poderoso

sentado y reflexivo con su contar de dedos
corren las horas por mi 1 1/2
las historias se amanan mecánicamente ante
la inanición creativa desangrada con todas mis ganas


sé que no es buen momento para estar de buen humor



sé también que las sonrisas pesan más que las anteriores

sobre todo si a aquel género de labios hay que salir a buscarlos


y bueno lo demás es copiar y pegar copiar y trenzar




lunes 28 de noviembre de 2011

objeto, en su máxima presión






silencio
unidad amorfa, hierba del tiempo
caldo escenario para un florecimiento
una cosa habla, dice, se llama
y así desarrollo de unidades frente al pelotón
el día un murmuro sin efigie, ovillo abandonado
prurito que hubo de estallar en la circunstancia física
esquirla movimientada lucha por detenerse piedra
el día con rellenos de luz muerta
y así estado del uno en el primer hueco
o las horas crecidas con acompañamiento de objeto
fungiendo con esa Nada de silencio que más adelante será el Todo reubicable
y mañana saldrá sol

lunes 13 de diciembre de 2010

sobriedad filmica




Llovia.
Era como caminar con una bala que nunca terminaba de recorrerle el cuerpo. Encadenada a el, la lluvia disimulaba su tristeza con trotes ligeros de acompanamiento, tomado de el incluso antes de que tirase la puerta sin fuerzas y se dirigiese a la calle con la unica opcion de caminarse. Habia caido de el, desde sus ojos hasta el piso de madera de su sala y era triste el sonido de su pensar. Llovia, desde adentro y afuera, desde y hacia todos lados, con insistencia rebotando como balas una y otra vez en su gesto impaciente, al menos el sonido lo era dentro de esas cinco paredes. Y, como quien sale a dar una vuelta, abria la puerta con debilidad, asomaba su soledad y avanzaba a comprobarse el animo mensual y a corregirse la compania duradera.


Llueve.
Sus pasos se adelantan sin la anticipacion de su rumbo, sobre los cuales lleva al filo un trauma que por ahora va resumido en sus anteojos, quiza en su mirada hundida, pero avida para deshacerse de otras miradas sobre todo de las que suben en fila por el ascensor del metro. No quiere mirar ningun movimiento porque de ese modo comprobaria una vez mas sus carencias como ser humano y tambien la mala postura de su chalina, y con lo expuesto en su sala, o en su cocina, era bastante. Preferia cerrar los ojos y dejar a sus anteojos el resto, teniendo en cuenta que el camino era el mismo de todos los inmensos dias, tenues, raidos, esto es, solo abrir los ojos para si mismo, encender un ultimo color sin ruido, intuir al ultimo wagon, liberarse.

...


Llovieron lluvias que no alcanzaron mucho, hasta ahora el sonido retumba alerta en bocas inocentes, mal estacionadas que poco o nada pudieron rehacer, sino cambiar de estacion y continuar sus labores.


Ahora, mas centrado, haciendome espacio entre muchos, apago los errores de la sala, de la cocina, desenchufo a algunos familiares y amigos propios, y, en el intento de escribir una ultima linea, mi teclado ha dejado de sonar y la tilde nunca mas la encuentro.